Me gusta

Desde hace un tiempo me he preguntado cómo son los lectores de este blog. ¿En dónde viven, que piensan, por qué se atreven a leer lo que escribo? Pero más que contestar a todas estas preguntas me gustaría que proponer lo siguiente: hacer una lista de gustos personales.  Es muy sencillo.  Aquí voy yo primero:

Me gusta

Me gusta correr y sentir cómo el sudor resbala por mi cabeza. Me gusta el ronroneo de mi cuerpo luego de bañarme con agua fría después de correr. Me gusta besar los brazos blancos de mi abuelita y acurrucarme junto a ellos. Me gusta la sonrisa y la cara de tortuga de mi otra abuelita. Me gusta quitarle las espinillas a mi abuelo y darle besos. Me gustan los días cuando se va la luz y no hay nada que hacer más que estar todos juntos y platicar. Me gusta cuando el ruido de todas las cosas se apaga: cuando los motores se callan y también los pensamientos y los deseos y me quedo vacío, aunque sea sólo unos segundos. Me gusta salirme de mi mente y estar atento de los ruidos que me rodean. Me gusta el olor a tierra mojada. Me gusta escribir. Me gustan las noches silenciosas y frescas afuera de la ciudad y sentir como se cierra mis ojos por el sueño, mecido por los grillos y las estrellas que brillan en el cielo despejado. Me gusta el frió, a veces, en la mañanas, pero también el calor, en las noches, y dormir con la ventana abierta. Me gusta mirar la carretera por la ventana y ver como los árboles pasan como manchas borrosas y pensar, mientras la noche en vuelve el camino, en alguna chica. Me gusta pensar en ella y sentir como el estomago se voltea y aprieta mi corazón y mi garganta dejándome por un segundo sin aire. Me gusta oler el hocico de los perros cuando bostezan y también olerles y apretarles las membranas y las almohadillas de sus patas. ¡Me gusta casi todo de los perros!: cómo aprietan los belfos cuando ladran y sus ojos somnolientos después de despertarse y todo el amor que pueden guardar en sus pequeños cuerpos. También me gusta abrazar a mi papá y verlo bailar y pedirle a mi mamá que nos lea un cuento como cuando éramos niños. Me gusta meditar y sentir (como dice Gary Snyder en un poema) cómo “palabras y libros, como un pequeño arroyo cayendo desde un risco, desaparecen en el aire seco”. Me gusta Bob Dylan (mi canción favorita de él es Working Man Blues # 2). Me gusta Nick Hornby y Jack Kerouac y la noche, la gran noche de la Ciudad de México. O de Barcelona, o de cualquier ciudad del mundo que deje mi corazón palpitando, emocionado, agradecido. Me gusta todo lo árabe (menos la de árabe, claro): me gusta su idioma y su caligrafía y Rumi y la música Sufi. Me gusta Marruecos y las estaciones de servicio en las carreteras. Me gusta viajar solo y escribir todo lo que veo en mi cuaderno. Me gusta el sol y caminar bajo él y los jardines dentro de las ciudades. Me gusta soñar: con el futuro, con el amor, con Dios. Me gusta leer. Me gustan las fotos de mi hermano cuando tenía unos cinco años y el pelo de melenita tipo príncipe valiente y en las que siempre sale en calzones. Me gusta besar a la chica que me guste; recorrer su estómago y sus senos, sus muslos, sus brazos y sus mejillas. Me gusta abrazarla estando los dos desnudos y reírme con ella y estar ligero a su lado y sentir que en ese momento el futuro y el pasado no existen. Me gusta bailar y me gusta Juan Luis Guerra y Rubén Blades. Me gusta enojarme y defenderme. Me gusta poder estar triste sin miedo a que la tristeza se quede ahí para siempre. Me gusta equivocarme. Me gusta concentrar toda mi intención en algo. Me gusta sentir que aunque hay Oscuridad, al mismo tiempo siempre hay Luz. Me gusta tener amigos. Me gusta recordar que mi vida tiene sentido, que estoy aquí por algo. Me gusta sentir que Dios es parte de mis células. Me gusta recordar porqué escogí recorrer el camino de mi propio corazón.

A ti, ¿qué te gusta?